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Thousand Oaks

La Educación en Casa Está en Aumento

Cuando los dos hijos mayores de Zamar y Jessica Bojorquez cumplieron la edad escolar, la pareja de Moorpark decidió: no iban a enviar a sus hijos a una escuela pública.  ¿La razón?

“Es demasiado poder gubernamental sobre nuestros hijos,” dice Jessica, una graduada de Thousand Oaks High School nacida en los EE. UU. con familiares en México. “Ellos [los administradores y maestros de las escuelas públicas] hacen cosas en secreto y no quieren que los padres sean involucrados. Por eso, quería yo alejarme del sistema educativo público.”

Ella y su esposo Zamar, quien nació en México y trabaja para un contratista en el condado de Ventura, también tenía preocupaciones sobre las agendas políticas y sexuales que promueven las escuelas públicas, las cuales están en oposición a los valores familiares que tienen ellos.

Muchas familias “están batallando con las nuevas reglas en las escuelas,” dijo Zamar al Guardian en español, “A sus hijos les preguntaron si [eran] un hombre o mujer. Digo, a esa edad, a los niños, ¿cómo les pueden preguntar eso? Si uno ya de grande no se siente ni maduramente para tomar decisiones, imagina preguntarle eso a un niño.”

Continuó, “Yo creo que, a mí, lo que me motiva más es ver que ellos van a aprender sin en traumas que tú conoces, de qué está pasando en las escuelas.  Y también miro en las calles, como los ahora en este tiempo…porque estamos en un país donde la vida es muy rápida y te das cuenta de cómo las están creando en las escuelas y qué están enseñando. Y pues, los papás están todo el tiempo trabajando y no se dan cuenta de esas cosas porque llegan cansados y no quieren ni conversar. Pero, yo miro en las calles a los muchachos de este tiempo que necesitan mucha ayuda y en las escuelas públicas no les están dando lo que necesitan.”

Después de unos años con sus niños en una escuela privada, la pareja quería poner a prueba la educación en casa en 2018—pero querían saber si se encontraran aislados y solos.

“Cuando empezamos, pensamos que no había más gente haciendo esto, que iba a ser raro, como una familia rara haciendo ‘homeschooling’,” dice Zamar.  “Pero hay mucha gente haciendo ‘homeschooling’. Nos hemos dado cuenta de que hay todo el mundo haciendo lo mismo.”

Jessica también se sorprendió. 

“Hemos descubierto un mundo entero y hemos conocido a tanta gente similar,” ella dice. “Nos hace sentir aun más firme y en paz en nuestras decisiones. No estamos solos, y hay tantas personas que quieren algo diferente para sus hijos.”

Según el Departamento del Censo EE.UU., “Las tasas de educación en casa están en aumento por todos los grupos étnicos.”  Dos años de cierres y mandatos de mascarillas han “impulsado un nuevo interés en la escuela en casa, y el atractivo de preparativos alternativos de repente han explotado,” escribió el Departamento en 2021.

Esto incluye a las comunidades hispanas, donde cada vez más familias eligen educar en casa en vez de poner sus hijos a la merced de las escuelas públicas, cuyos valores alinean cada vez menos con los valores de muchas familias hispanas. En Florida, el mes que viene, una reunión llamada “Educa por Diseño” unirá muchas familias hispanohablantes y educadores alrededor del mundo por lo que se llaman “la primera conferencia de ‘Homeschooling’ en español dentro de los Estados Unidos y de alcance internacional.” El propósito es “traer herramientas a las familias hispanas que quieren transformar su hogar en el epicentro de la educación, y promover el propósito de vida para cada alumno bajo el diseño original.”  

La familia Bojorquez recibió otra sorpresa cuando una mamá hispana de Thousand Oaks, quien había empezado a hacer ‘homeschooling’ con sus cuatro hijos pequeños, les llamó para sugerir que formaran un equipo. 

“Esto fue una bendición para mí, porque en el principio, solamente fue los dos de nosotros,” dice Jessica. “Hicimos muchas cosas con los niños y tomamos excursiones escolares juntos.”

Las familias fueron a la feria del condado de Los Ángeles, donde aprendieron como ordeñar una vaca y cultivar un jardín.  Ellos participaron en la limpieza de la playa y visitaron el museo Discovery Cube en Sylmar—todo esto aparte de reuniones semanales en parques locales.

 Como muchas familias, la familia Bojorquez dijo que las finanzas fueron una preocupación inicial, pero después de calcular su presupuesto, “Vimos que podemos hacerlo,” dice Jessica, anotando que el cuidado de sus hijos en la guardería ya costaba mucho dinero cuando ella trabajaba a tiempo completo.

Una pregunta más grande para ella fue la cuestión de su relación con sus hijos como madre y maestra. No sabía si sus niños le respondieran en los dos roles.  Ella hizo mucha investigación y asistió una convención regional para “homeschooling,” miró muchos videos YouTube hechos por otras mamas que educan en casa, fue a reuniones de grupos locales, todo para probar como sería educar en casa.

“Todo esto me ayudó mucho,” ella dice. Al final, sus temores no fueron realizados, y “no fue tan difícil como pensábamos.”

Ahora, Zamar está muy involucrado con la educación de sus hijos. Él y su hijo están trabajando juntos en un proyecto de ciencia.  Y, la fruta de esta colaboración es madura—y muy deliciosa.

“Las identidades y valores de los niños son muy inculcados,” dice Jessica. “A veces me siento que cuando los niños van a las escuelas públicas, estas cosas son perdidas.”

La pareja también se siente que entiende mejor las fuerzas y debilidades de cada uno de sus hijos. Ellos tienen el poder de dirigir el ritmo de aprendizaje basado en las necesidades de sus hijos.

“No apuramos las cosas solamente porque necesitan ser hechas, pero sin comprender nada,” dice Jessica. “Yo pienso que a veces en las escuelas públicas, esto ocurre mucho a muchos niños. Hay tantos niños, que los maestros no se dan cuenta de que [algunos] tienen dificultades. A veces, los niños continúan y parece que están aprendiendo, pero en realidad no están.”

Ella cree que muchos “Latinos de la primera generación creen que no tienen otra opción” que las escuelas públicas.  Por ejemplo, un amigo quería hacer “homeschooling” pero no se sentía capaz de enseñarle ingles a su hijo. “Yo tengo un acento y ni puedo pronunciar algunos vocales de la manera correcta,” ella le dijo a Jessica.

Esta amiga superó sus miedos, sacó su hijo de la escuela pública y se unió a una comunidad local de otras personas haciendo “homeschooling.” Como muchas madres, mantuvo su trabajo de tiempo completo, dejando a sus hijos con la abuela durante el día—con algunos proyectos para hacer—y haciendo la tarea escolar por las tardes. 

“Todos somos capaces,” dice Jessica. “Son nuestros hijos. ¿Quién es mejor que nosotros en enseñarles?”

Los Bojorquez y otras familias hispanas ahora dependen de la cooperación informal que han creado para el apoyo y amistad que necesitan.

“Esto ayuda mucho porque ponemos en práctica ciertas cosas culturales y pensamos de una manera similar,” dice Jessica. “Nuestros niños no se hablan mucho en español, pero todos vienen de este origen. Entienden nuestra cultura en el hogar.”

Por lo general, Jessica ha observado a muchas familias locales dejando las escuelas públicas a causa de los mandatos de vacunas y mascarillas, la promoción de ideas sexuales y peligrosas, y las ideologías raciales divisivas.

“Lo mas que oigo de todo esto, lo mas que digo, ‘Gracias, Dios, que no tengo que lidiar con nada de esto,’” afirma ella. “Me hace sentir muy agradecida que Dios nos ha permitido hacer la escuela en casa.”

Zamar dice que él ha visto “mucho descontrol, especialmente en la forma de cómo hablan—muchas palabras malas” entre los niños y adolescentes de hoy. Él está muy feliz de que sus hijos no hayan adoptado estos malas costumbres. Su esposa dice que requiere mucho trabajo duro, pero ellos están “cultivando la tierra buena.” Como dijo una mamá experimentada a Jessica al comienzo de su proceso, “No necesitas mucho para empezar la escuela en casa con tal de que tengas una tarjeta de la biblioteca, la buena voluntad, una actitud dispuesta, y lápices y papel.”

Los Bojorquez animan a los padres curiosos a conectarse con otras familias quien han hecho la escuela en casa y a visitar los sitios web de la Asociación de Defensa Legal para la Escuela en Casa y la Asociación de California para la Educación en Casa para recursos de los grupos locales para “homeschooling.”

“Yo creo que lo más que investigues, lo más que excaves, hay tanta información para los que quieren educar en casa y hay mucho apoyo,” dice Jessica.

Y Zamar no quiere de otra manera.

“Yo me siento orgulloso de estarlo haciendo,” dice el padre en ingles y español. “Estoy tan feliz que Jessica está haciendo esto por nuestros hijos. Yo le agradezco de que ella le está haciendo el esfuerzo. Porque, pues, uno como hombre va a proveer de cualquier manera pero ella es la que está poniendo todo su trabajo, su tiempo, su energía. Pues, cada día. Y los niños están en actividades, deportes. Están interactuando con otros niños. Todo es normal.”

Joel Kilpatrick
Joel Kilpatrick
Joel Kilpatrick is a writer and journalist.

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